Semillas

LEGUMINOSAS

Alfalfa:

Son pequeñas, del tamaño del ojo de una aguja y de color tostado. A menudo se las confunde con granos pero se trata de legumbres. La alfalfa es originaria del norte de África y actualmente se cultiva en todo el mundo.
Las semillas de cultivo biológico pueden encontrarse en casi todos los establecimientos de comida naturista. Los germinados de alfalfa contienen vitaminas A, B, C, E y K, además de calcio, magnesio, potasio, hierro y los oligoelementos selenio y zinc. Bajo luz indirecta desa- puesto a la luz sintetiza clorofila. Aporta gran cantidad de calorías, por lo que es ideal en los meses de invierno.

Fenogreco:

Es una semilla pequeña de color ligeramente tostado y con un agradable olor a hierba. Es originario del Asia occidental. El fenogreco es un limpiador sanguíneo y renal con un cierto sabor picante que realza toda clase de platos. Contiene fósforo, hierro y oligoelementos en abundancia. Los germinados de fenogreco estimulan las funciones digestivas y el funcionamiento del hígado. Es también una semilla muy recomendable para personas que quieran aumentar su peso corporal (pero no en forma de grasa), quienes realicen trabajos físicos intensos y para mujeres embarazadas. También se le atribuyen propiedades de elevar la energía sexual.

Se recomienda consumirlo lo más fresco posible. Si pasados unos días de la germinación los brotes adquieren un color pardo, es probable que se haya intensificado excesivamente su sabor y no lo podamos tomar.

Garbanzos:

Son originarios de Oriente medio, donde constituyen un elemento básico de la dieta. También en la India y en todo el hemisferio occidental se cultivan en gran cantidad. Los garbanzos biológicos se pueden encontrar en tiendas de alimentación naturista.

Antes de germinarlos, descarte todas las semillas que hayan perdido su color natural, los garbanzos rotos y los que no tengan la piel. Los garbanzos se pueden germinar junto con lentejas y trigo para completar sus nutrientes y
mejorar su sabor. Los brotes de garbanzo son ricos en carbohidratos, fibra, calcio y proteína. También proporcionan magnesio, potasio y vitaminas A y C. Pueden usarse para hacer manteca al estilo oriental y para ensaladas, paté, salsas o pan.

Guisantes:

Son legumbres originarias de la costa mediterránea. Los guisantes verdes (y también los amarillos) se pueden encontrar en tiendas de alimentación biológica y en supermercados. Utilice siempre guisantes enteros, los que están partidos no germinan. Su ingestión permite obtener proteínas, carbohidratos, fibra, vitamina A, así como minerales vitales para la salud como hierro, potasio y magnesio. Los guisantes verdes proporcionan además clorofila. Con ellos podrá preparar salsas, sopas y aderezos para ensaladas.

Judías blancas o friiolillos:

Las judías de tamaño mediano con un punto negro son legumbres ricas en proteínas, vitaminas A y C, mag- nesio y potasio. Como brotes, son sorprendentemente sabrosos y se preparan en ensaladas de varios germinados, junto a platos a base de cereal en grano.

Conviene consumirlas en poca cantidad y masticarlas muy bien. Para que resulten más suaves es recomendable lavarlas y eliminar la cáscara externa.
Acompañan muy bien las verduras al vapor o estofadas. En i~ son ideales porque aportan calor y energía, además de todas las proteínas necesarias para mantener una perfecta actividad física.

Judías azuki:

Son judías rojas y pequeñas, de tamaño parecido al de las judías mungo, que se cultivan desde hace siglos en China, Japón, Corea y en el lejano Oriente. Se encuentran en casi todas las tiendas de alimentos biológicos y establecimientos de comida oriental.

Los brotes de judías azuki contienen todos los amino- ácidos esenciales (proteínas completas ), hierro y vitamina C entre otros nutrientes. Germinada, la judía azuki tiene un gran poder terapéutico en los casos de riñones poco activos y se muestra eficaz en personas con tenden- cia aprensiva. Su sabor es parecido al de los germinados de judía mungo.

Los germinados de judías azuki tienen multitud de usos culinarios por su sabor suave y textura crujiente. Se consumen en ensaladas, junto con verduras salteadas, en forma de bebidas y en bocadillos vegetales.

Judías mungo:

Popularmente conocidas como soja verde, son consumidas en los países del lejano Oriente desde hace cientos de años. Son pequeñas, verdes y pueden adquirirse en cualquier tienda de productos biológicos o en establecimientos de alimentación oriental.

Las judías mungo germinadas. contienen proteínas, especialmente el aminoácido metionína, que tiene un efecto relajante en el cuerpo. También son ricas en vitamina C, hierro y potasio. El consumo de judías mungo germinadas (y también sin germinar) puede sustituir o complementar una dieta carente de productos de origen animal.

Lentejas:

Provienen del Asia central, son pequeñas, con forma redondeada y plana. En casi todas las tiendas de alimentos biológicos encontrará lentejas de cultivo ecológico. Utilice lentejas verdes para germinar en casa porque a las rojas se les saca la piel tras su recolección y es bastante dificil. Las lentejas en brote tienen gran riqueza en proteínas, hierro y vitamina C.

CEREALES


Arroz integral:

Germinado es muy rico en vitamina E, fósforo, potasio, magnesio, sodio, calcio y silicio. Ayuda a la conservación en perfecto estado de huesos y dientes. Es un cereal muy equilibrado en cuanto a su composición (hidratos, grasas y proteínas ).

Germina fácilmente siempre que haya sido secado de forma natural. Si se le ha aplicado calor artificialmente pierde su capacidad germinativa. A veces puede que se hinche y no le surja brote, pero se puede consumir igualmente. Es muy bueno para añadir a sopas y para hornear.

Avena:

La avena tiene un alto contenido de silicio, elemento necesario para el desarrollo de las estructuras musculares, cerebrales y nerviosas. Es rica en vitamina B. y E, proteínas, carbohidratos, fibra y minerales. El proceso de germinación es similar al del trigo. Según el grado de calor, necesita tres o cuatro días. Es la semilla germinada más recomendable en caso de trastornos nerviosos, depresiones y alteraciones del sueño. Se puede consumir aunque no haya brotado el tallo.

Cebada:

En la Grecia antigua se comía para desarrollar cuerpos fuertes, por su alto contenido de calcio orgánico. La cebada además provee al cuerpo de calor y favorece el desarrollo de una cierta cantidad de grasas. Es el cereal más apropiado para el invierno, sobre todo para los desayunos y se recomienda a las personas que les cuesta subir de peso; en este caso puede reforzarse el efecto consumiéndola junto con dátiles y pasas. Igual que la avena, se puede consumir aunque no haya salido el tallo.

Centeno:

Proviene del Asia occidental y del Oriente medio. De todos los cereales, el centeno es el más consistente. Puede adquirir granos de centeno enteros en las tiendas de alimentación biológica. Se parece al trigo, tanto en tamaño como en forma, aunque su color es gris. Los brotes de centeno tienen un sabor dulce que indica una alta presencia de carbohidratos. También contiene pro- teínas, fósforo, potasio, magnesio y las vitaminas B y E. Se pueden germinar junto con lentejas y trigo para obtener una mezcla sabrosa.

Coma centeno germinado en el desayuno, ensaladas, panes, tartas y leche. Su alto contenido de vitamina E, lo convierte en el cereal idóneo para “el corazón, los músculos y el aparato reproductor.

Maíz:

Proviene de América y se le atribuyen propiedades de dar mayor vigor y resistencia con un consumo regular.

Es un cereal con un alto contenido en magnesio, elemento químico necesario para conservar la tensión muscular especialmente en el tracto intestinal. Es un germinado que genera movimiento y fortaleza.
Se aconseja utilizar maíz dulce para germinar y desechar las cascarillas del maíz germinado.

Mijo:

Es un cereal conocido desde la antigüedad. Se sabe que en el año 500 a.C. Pitágoras lo recomendaba a los vegetarianos griegos. En investigaciones arqueológicas se ha descubierto que era conocido incluso por el hombre prehistórico.
Su alto valor nutritivo ha sido reconocido por notables investigadores como el doctor Kellogg, fundador del balneario Battle Creek Sanitarium, conocido por sus sanos desayunos a base de cereales integrales. El mijo contiene un buen balance de aminoácidos esenciales y es rico en minerales, sobre todo en calcio y en vitaminas, especialmente riboflavina y lecitina, sustancia indispensable para la salud de las neuronas.

Para germinar es mejor utilizar el que lleva cáscara. El germinado de mijo también se puede consumir aunque no le brote el tallo.

Trigo:

Es, sin duda, la base de la alimentación mundial, puesto que proporciona a la humanidad muchas más proteínas y calorías que cualquier otro comestible. El grano de trigo para germinar es muy fácil de encontrar, ya que casi todas las tiendas de comida biológica disponen de él. La mejor variedad para tal propósito es el trigo suave de primavera.

El trigo germinado es rico en proteínas, magnesio, fósforo y vitaminas B y E. También contiene carbohidratos, productores de energía. Añádalo a las ensaladas

OLEAGINOSAS

Almendras:

Entre todos los frutos oleaginosos,son los mas faciles de digerir,especialmente después de las 24 ó 48horas de su germinación.Gananen grosor,no en altura,como las pipas se calabaza,y son un medio excelente para obtener proteínascalcio,potasio, fósforo, magnesio y grasas, ademásde vitaminas B y E.

Pipas de calabaza:

Las pipas de calabaza peladas tienen un color verde oscuro;son mayores y mas sabrosas que las de girasol el mejor momento para tomarlas es a las 24 horas de ponerlas a germinar, cuando se hinchan.Contienen proteínas de alta calidad,grasas,vitamina E,fósforo,hierro y zinc.Para germinar es necesario pelarlas

Pipas de girasol:

Las semilas de girasol germinadasson muy alinenticias ya que contienen proteínas,grasas,vitaminas B y E y además proporcionan minerales como calcio, hierro,fósforo, potasio y magnesio.

Sésamo:

Las semillas de sésamo son ricas en fibra, proteínas, grasas, vitaminas B y E. en ellas hay gran cantidad de minerales, especialmente magnesio, potasio, hierro, fósforo, y calcio. De hecho, la leche que se puede hacer con semillas de sésamo contiene casi tanto calcio como la leche de vacuno.


Para más información sobre los nutrientes ver tabla de nutrientes




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